La aventura del tocador de señoras

- El caso no -respondí-, sólo mi caso. Yo no pertenezco a ningún estrato social. Que no soy rico, a la vista está, pero tampoco soy un indigente ni un proletario ni un estoico miembro de la quejumbrosa clase media. Por derecho de nacimiento pertenezco a lo que se suele denominar la purria. Somos un grupo numeroso, discreto, muy firme en nuestra falta de convicciones. Con nuestro trabajo callado y constante contribuimos al estancamiento de la sociedad, los grandes cambios históricos nos resbalan, no queremos figurar y no aspiramos al reconocimiento ni al respeto de nuestros superiores, ni siquiera al de nuestros iguales. No poseemos rasgos distintivos, somos expertos en el arte de la rutina y la chapuza. Y si bien estamos dispuestos a afrontar riesgos y penas por resolver nuestras mezquinas necesidades y para seguir los dictados de nuestros instintos, resistimos bien las tentaciones del demonio, del mundo y de la lógica. En resumen, queremos que nos dejen en paz. [...]

Eduardo Mendoza, "La aventura del tocador de señoras"

Comments (2)

  1. neuis wrote:

    canvi de look, eh! és guai!

    Tuesday, September 29, 2009 at 14:51 #
  2. neuis wrote:

    I la resta de seccions? Ara sols sé vore el blog…

    Tuesday, September 29, 2009 at 14:53 #