En la mañana del tercer día el mar se calmó. Hasta los pasajeros más delicados -los que no habían salido desde que el barco partió-, abandonaron sus camarotes y fueron al puente, donde el camarero les dio sillas y puso en sus piernas confortables mantas. Allí se sentaron frente al pálido y tibio sol de [...]
Wednesday, April 18th, 2007
En cuanto George Cleaver ganó el primer millón, él y la señora Cleaver se trasladaron de su pequeña casa de las afueras a una elegante mansión de Londres. Contrataron a un cocinero francés que se llamaba monsieur Estragón y a un mayordomo inglés de nombre Tibbs. Ambos cobraban unos sueldos exorbitantes. Con la ayuda de [...]
Wednesday, September 21st, 2005
-Todo va bien -decía el médico-. Ahora, recuéstese y relájese. Su voz sonaba a kilómetros de distancia y parecía que le estaba gritando. -Tiene usted un hijo. -¿Cómo? -Que tiene usted un hermoso hijo. Lo comprende, ¿verdad? Un hermoso niño. ¿Le ha oído llorar? -¿Está bien, doctor? -Claro que sí. -Déjeme verlo, por favor. -Lo [...]