Se trata del modelo más utilizado en la actualidad para modelar problemas reales y administrar datos dinámicamente. Basado en la lógica de predicado y en la teoría de conjuntos.
Este modelo considera la base de datos como una colección de relaciones. De manera simple, una relación representa una tabla, en que cada fila representa una colección de valores que describen una entidad del mundo real. Cada fila se denomina tupla o registro y cada columna campo.
Entre las ventajas de este modelo están:
Garantiza herramientas para evitar la duplicidad de registros, a través de campos claves o llaves.
Garantiza la integridad referencial: así al eliminar un registro elimina todos los registros relacionados dependientes.
Favorece la normalización por ser más comprensible y aplicable.
Se basa en describir la información usando tablas. Estas tablas se intentan estructurar de forma que cumplan unos formatos llamados formas normales. Cuanto más alta la forma normal, más estrictos son los criterios que cumple la tabla y más fácil resulta tratarla.
Primera forma normal (FN): no hay campos múltiples
Segunda FN: cada atributo que no forme parte de la clave primaria mantiene una dependencia funcional total respecto a la clave primaria (no depende funcionalmente de un subconjunto de la clave primaria).
Tercera FN: no hay dependencias transitivas
Tercera FN de Boyce-Codd: no hay más de una clave primaria que determine funcionalmente (de forma redundante) algún atributo.