Tendrá como primer ejemplo completo la Catedral de Notre Dame de París, que comienza a construirse en 1163 y es finalizada en 1180, período relativamente corto.
El arte románico no podrá construir estos grandes edificios ya que su base es el muro y el arte de medio punto, lo cual produce edificios pesados, cerrados.
Los maestros constructores del norte de Europa, sobretodo de París, inventan un nuevo sistema, el gótico, centrando su importancia en los pilares y los elementos exteriores que los sujetan. Necesitarán grandes espacios para celebrar la liturgia a causa del crecimiento de las ciudades.
La estructura de la planta serán como la románica que casi no se modifican, existiendo el simbolismo.
Los arcos pasan a ser apuntados u ojivales, que serán más resistentes ya que una parte sujeta la otra. Las bóvedas serán de crucería, producidas por el cruce de dos arcos ojivales.
Los muros no serán necesarios y se transforman en vidrieras, grandes pantallas de cristal, que permitirán la entrada de luz:
Las vidrieras contendrán representaciones de escenas de la Biblia, Milagros de los Santos y personajes celestiales que pueden verse gracias a la luz. Cambio de mentalidad europea producido en el norte y que se extiende hacia occidente hasta Toledo y hacia oriente hasta Milán.