Bartolomé Cristófori (1655-1731): En 1711 inventó un instrumento que llamó ''Clavicémbalo col Piano e Forte'', después llamado piano, con el que se puede producir, a voluntad, sonidos fuertes o débiles, con lo que le aseguró su supremacía sobre todos los instrumentos de teclado.
Giacomo Carissimi (1605-1674): Uno de los primeros compositores importantes de cantatas y oratorios. Fue miembro de la Camerata Fiorentina y seguidor de Monteverdi. Fue profesor de Alessandro Scarlatti y siempre vivió en Roma.
Francesco Cavalli (1602-1676): Es otro seguidor de Monteverdi. Cantante de la catedral de San Marcos y compositor de más de 40 óperas, todas ellas llenas de armonías complicadas, dando importancia al ritmo y al recitativo. Sus decorados, lo pintoresco y lo dramático tuvieron excelente aceptación tanto en Italia como en Francia, donde fueron presentadas varias veces, con la presencia del autor. Entre sus óperas podemos mencionar ''Didone'', ''Egisto'', ''Xerse y Ercule amati'', ''Giasone'' y ''Coriolano''. También compuso música religiosa, entre otras, su famosa misa de Requiem.
Luigi Rossi (1598-1653): Compositor de origen romano, viajó a París, y con la colaboración de Marco Antonio Cesti (1623-1669), creó la ópera internacional de corte. En sus composiciones se observa su clara influencia de Monteverdi por el uso del aria y el recitativo. Se destaca por el uso del ritornello y de la sinfonía instrumental. Junto con Carissimi es uno de los máximos exponentes del género cantata que posteriormente se va a desarrollar en toda su plenitud el período Barroco tardío.
Giovanni Battista Vitali (1644-1692) y Tommasso Antonio Vitali (1665-1747): Estos violinistas y compositores, padre e hijo, son los más característicos representantes de la música instrumental de la escuela boloñesa. Ambos fueron virtuosos violinistas que gozaron de merecida fama en su época. Sus composiciones fueron generalmente para violín solista y con acompañamiento orquestal dirigida por ellos mismos.