El Barroco temprano se caracteriza por los intentos de la Camerata Fiorentina de hacer de la música un auxiliar emotivo del texto, buscaron evitar que por la polifonía se atendiera a la parte musical y se descuidara lo que se estaba diciendo, por eso fueron partícipes de la monodia acompañada, tratando que con la música se le diera efectos emotivos al discurso.
Por otra parte, el género dramático en la música comenzó su desarrollo, se abandonaron los antiguos modos y se impuso el sistema tonal con los tonos mayores y menores. Con base a la danza y a las operturas de las obras teatrales, se desarrollaron las formas instrumentales del ricercare, la canzona, la sonata y la toccata y, en la música cantada apareció la diferenciación entre aria, airoso y recitativo. Con todo esto las orquestas empezaron a interpretar su música en grandes espacios y al aire libre, con lo que crecieron en tamaño y sonoridad. Lo mismo ocurrió con los coros, que tuvieron que adaptarse a los espacios grandes, diferentes a los salones donde se acostumbraba a presentarse y aumentaron su número (policoralidad) y la cantidad de sus integrantes (coros de muchas personas). Entre los más importantes maestros de este período cabe señalar: