Armonía como principio clave de la música Pitagórica. A partir de que la música influye en el comportamiento de las personas, se encuentra su justificación racional: educación, formación de los buenos ciudadanos. Valor ético fundamental.
El gran defensor será DAMÓN (s.V a.C.), el cual sistematiza, clasifica, estructura el pensamiento de música como ética: principio de armonía de los pitagóricos: alma y música. La similitud entra ambas armonias es fundamental para el buen y el mal comportamiento del hombre.
Entonces el buen educador solo debe enseñar la música correcta. Se produce un control educacional de la música. Se oculta el resto. Esto produce una disputa en la tradición griega:
A partir de este momento se instituye la teoría de las armonías. Normas o reglas que codifican los usos de las escalas musicales. Nomois pasan a llamarse armonías, codificación en base a estas. Los sonidos se ordenarán en base a los comportamientos que producen. Los llamaremos sistemas, no escalas. Las armonías pasan a consistuir la base del sistema compositivo griego.
A esta revolución teórica le sigue una evolución técnica, que amplia la armonia. Gracias a LASO DE HEMIONE, citaredo del Peloponeso, que introduce efectos, intervalos y características de la música aulética (considerada mala, no ética, irracional). Esto producirá un cambio agradable. Contamina la música buena con características de la música mala. Esto produce un desequilibrio en el alma, se desdibujan los cánones de la música buena.
A nivel teórico, esto supone una lucha entre conservadores y progresistas.