La época del Imperio comienza en el año 27 a.C.
Empieza a degradarse la cultura en general, y por tanto la música. Reaparecen los ludi-scenici. Se defienden copias y reproducciones anteriores, con lo cual hay poca actividad creativa (s.I d.C.). Decae la creación y la calidad musical y se desarrola el virtuosismo y la interpretación, que se valora más. Se desvirtúa la pureza musical romana por otras influencias.
Aparece también el cristianismo, un factor más de ruptura musical. La música romana será suplantada por la música cristiana, en el s.IV d.C. con el Edicto de Milán de Constantino en el año 325, cuando se permite el culto al cristianismo. Se produce un cambio de cultura romana a la cristiana, la cual se basa en la judía (sinagoga).
Se producirá un cambio radical en la música sonora pero se mantendrán la teoria, el uso y los valores.