Arte, creencias y rituales siempre han ido unidos. La música estará presente en las diversas manifestaciones religiosas. Tendremos cuatro niveles de organización religiosa:
Individual:
antiguo, no se necesita nada más que el propio individuo. Las plegarias y ritos siempre se relacionarán con música y palabra.
Chamánico:
hay un mago, superdotado, el chamán. Es el que marca las pautas. Música en ritos.
Comunitario:
todos son iguales. No se concibe la comunicación individual. Unión para realizar una plegaria. La música coordina a todos los miembros. Ritos de paso (infancia pubertad; vida muerte).
Eclesiástico:
se ha creado una iglesia, en sociedades complejas con mucha organización. Grandes liturgias. Tradición de música religiosa. Mayor y más grande que el nivel chamánico. La música contribuye a la representación dramática de la religión (concilio de Trento).
Música, religión y magia muy unidos. La música será considerada elemento de la conexión con las fuerzas desconocidas, misteriosas, imprevisibles. A la vez ha dado significado a diferentes actividades humanas para comunicarse con estas fuerzas. Misterio, sobrenatural, espiritual...