La ópera barroca en Francia comienza a desarrollarse un poco más tarde que en Italia, hacia el siglo XVII; Luis XIII y su hijo Luis XIV fueron grandes aficionados a la música.
En 1642, a la muerte de Armand-Jean du Plessis Cardenal de Richelieu (1585-1642), asume el cargo de Primer Ministro de Luis XIII el cardenal naturalizado francés (en 1639), de origen italiano Giulio Mazzarini (1602-1661), el cual había sido recomendado por Richelieu para que le sustituyera y quién se mantendría en el gobierno hasta su muerte. En 1646, Mazzarini invita a París al compositor romano Luigi Rossi (1598-153) para que termine y presente su ópera Orfeo. Además, Mazzarini en 1660 encargó al veneciano Pietro Francesco Cavalli (1602-76), para que estrenara su ópera Serse (Jerjes) en las celebraciones del matrimonio concertado de Luis XIV con María Teresa de España (1661), y además presentara en Francia otras de sus óperas.
La música francesa estaba en ese momento bajo la supervisión del compositor Robert Cambert (1628-1677). Cambert había sido organista de la Iglesia de Saint-Honoré en París y se desempeñaba como superintendente de Música Real; autor de la música de la ópera en cinco actos Pomone (1671), con libretos de su asociado, el abad poeta Pierre Perrin (1620-1675).
Las óperas de Cavalli constituyeron un suceso en París, sin embargo, la música francesa con Cambert al frente se manifestó en franca hostilidad contra la corriente italiana en las óperas y dió más realce a la acción que al sentimiento, no se abandonó a las fluctuaciones emocionales del drama italiano y puso énfasis en la incorporación predominante de la Danza y el Ballet, que por lo demás, constituía la pasión del rey Luis XIV, el llamado ''Ballet de Cour''.