La versión nacional francesa de la ópera ligera se conocía como opéra comique. Comenzó en 1710 como una forma más bien vulgar de entretenimiento popular, representada en las ferias de los pueblos, y hasta mediados de siglo se fundó casi por completo en melodías populares, lo que se llama vaudevilles, o en tonadas sencillas a imitación de éstas en cuanto a música.
La visita de los bufones italianos a París en 1752 estimuló la producción de opéras comiques, en las que se introdujeron arias originales, ariettes, en un estilo ítalo-francés mixto, junto a los antiguos vaudevilles; gradualmente, las ariettes sustituyeron a estos últimos, hasta que, hacia fines de la década de 1760, se descartaron por completo, y toda la partitura se compuso de material nuevo.
Uno de los compositores de esta década de transición fue Christoph Willibald Gluck, quien arregló y escribió cierto número de opéras comiques para entretenimiento de la corte en Viena. Jean- Jacques Rousseau, compuso en 1752 una encantadora y breve ópera con aires recitativos, llamada Le Devin du village, inspirada por el nuevo estilo melódico italiano, aparece claramente fraseada en grupos de dos compases cada uno; su armonía es ingenua y su acompañamiento sencillo. Aparece el recitativo italiano en su ejecución que recuerda al habla, aunque no por ello falten los ornamentos franceses.